Mensaje a la iglesia de Laodicea que, confiada en su riqueza, es confrontada por su tibieza y llamada a comprar oro refinado y abrir la puerta al Señor.
Duración
04:34
Tonalidad
B Menor
Dificultad Vocal
Formato Vocal
Coro + Cuarteto Mixto
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Coro UMCH Arline Peña Loida Roblero Josué Vázquez Jesús Bautista
Ismir Muñoz
César Lefiñanco
Piano, Dirección Artística y programación midi: César Lefiñanco
1ros violines: Irene Cadario, Paula García Presas y Pedro Sotelo.
2dos violines: Julieta Bril, Laura Bertero y Matías Romero.
Violas: Dolores López Mac Kenzie y Carolina Rodríguez.
Chelos: Karmen Rencar y Marcella Muollo.
Contrabajo: Guido Martínez
Gustavo Segal y César Lefiñanco
(Apocalipsis 3:14-22)
Escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: Estas cosas dice el Amén, el testigo, el verdadero y fiel, el origen de la creación de Dios: Yo te conozco y tus obras, que ni eres frío ni caliente.
¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, estoy por vomitarte de mi boca.
Porque tú dices: Yo soy rico, me he enriquecido, y no tengo ninguna necesidad; Pero no sabes que tú eres el miserable, un desventurado, pobre, ciego y desnudo.
Te aconsejo que me compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para cubrirte, y no se muestre la vergüenza de tu desnudez; y colirio para ungir tus ojos, y puedas ver.
En la medida que amo reprendo y disciplino; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
He aquí, yo he estado a la puerta y aún llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él conmigo.
Al que venciendo esté, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias."
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