Eleva un clamor sincero desde la fragilidad humana, reconociendo la necesidad urgente del perdón y la gracia transformadora de Jesucristo.
Duración
02:51
Tonalidad
No Aplica
Dificultad Vocal
Formato Vocal
Poesía Solista
Conoce a los talentosos artistas y profesionales detrás de esta hermosa canción
Robicel Hernández
Joel Márquez
No Aplica
Piano: Ismir Muñoz
Ismir Muñoz
Padre nuestro... no sé si estás en el cielo;
aquí estoy con el alma afligida,
con los ojos cerrados y con la herida abierta.
Ya es muy tarde, la noche avanza
y se vuelve más oscura de lo habitual
¿Qué hago? ¿Qué hago aquí?
Se supone que yo no creo en ti,
bueno, creía; pero, ya no sé.
Vuelvo como el hijo aquel
que no merece tu perdón,
que ya no merece una segunda
oportunidad.
No tengo másopción que acudir a ti
o arriesgarme por abrir la puerta falsa
¿Me vas a ayudar?
Triunfé en el mundo pero perdí la fe,
tengo el pan de cada día, pero ¿de qué me sirve?
Mi espíritu vaga por el desierto de la vida
muriendo de inanición.
¿Realmente me estás escuchando
o solo finges que me comprendes?
Por las noches no puedo dormir
y cuando al fin concilio el sueño
¡Ojalá no despertara!
Vivo una constante pesadilla
que no sé hasta cuándo se va a terminar,
¿Tú sabes cuándo? Dímelo ahora
como sea, quiero una respuesta ya;
tropiezo tras tropiezo,
lagrima tras lágrima,
silencio tras silencio,
me consumo lentamente.
¿Hasta cuándoseré bueno?
¿Hasta cuándo dejaré de pecar?
Esto es demasiado para mí
¿Acaso me estás castigando?
¿Cuánta penitencia debo pagarte?
¿De qué me sirve el dinero si
no puedo encontrar la salida
a mi propio laberinto?
Tanto suspenso no aguanto,
quisiera prometerte todo
mas no tengo la fuerza necesaria para cumplirte nada.
Si tan solo pudieras mirarme con agrado
y salvarme así como voy, así como estoy, así como soy.
No puedo hacer otra cosa
¡Ayúdame! ¡Te lo suplico!
¡No me dejes morir así!
[Suspiro]
En Jesús, amén.
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